Cuando la decapitación y el hastío crean preguntas directas



  Rápido. Con una sentencia. Siempre con una sentencia. Fría. Sin memoria. Sin recuerdos.
Así me decapitaste tú. Así me cortaste un brazo. Me amputaste las piernas. Me sacaste los ojos. Me inundaste la mente. Me perforaste el hígado con una aguja finísima.
  Y cuando a uno lo dejan inválido, ahogado, inútil ante el movimiento, cuando a uno lo dejan así, entonces ¿qué queda? Te pregunto a ti. ¿Qué queda?



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3 Responses to Cuando la decapitación y el hastío crean preguntas directas

  1. Cecilio says:

    Pues, algo bello como lo que acabas de escribir… Besos

  2. Queda siempre tu cerebro inquieto!!!!!

  3. Anónimo says:

    Este es uno de tus más bellos textos.

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